domingo, 31 de agosto de 2014

Camino al 22…

Queremos compartir la alegría, y partirnos a la mesa del encuentro, porque nuestro amor que nació muy nuestro hoy se hace de todos.



Por eso no queremos invitarlos solo a una mera fiesta, sino a compartir con nosotros y conocernos. En estos días vamos a ir escribiendo sobre lo que somos, sobre lo que hemos intentado ser, y sobre lo que quisiéramos ser.

Queremos con todos ustedes, nuestra gran familia, hacer un ida y vuelta, aprovechar estas redes sociales para llegar a noviembre con mucho mas que charlar que el clima, los vestido y cuanto hace que no nos vemos.   

La invitación es ambiciosa, y queremos como regalo una iglesia llena de ateos, más o menos y santos oradores. Un iglesia de encuentro donde no ministre un sacerdote de la tribu de Leví*, sino que el amor de todos llegue a Dios.



(*En en la antigua alianza los hombre no podían llegar a Dios sino por medio de un sacerdote, que solo podría surgir de la tribu de Levi. Con la muerte de Cristo en la Cruz, el velo del templo se rasgo y solo Cristo es sacerdote y todos tenemos acceso directo a Dios)